Por quien trabajamos

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En el municipio de Guerra, el 80% de sus 18.000 habitantes vive en situación de pobreza y un 35% en situación de pobreza extrema.  

La mortalidad infantil es del 15% en los tres primeros años de vida. Existen graves casos de desnutrición.

 
El 75% de los niños carece de un hogar estable; muchos presentan cuadros traumáticos de desintegración familiar y social, sufriendo malos tratos y abusos.

El problema más relevante que afecta el desarrollo de los habitantes de Guerra y sus campos y bateyes, es la educación de los niños entre su población más pobre, que carece tanto de iniciativas como de oportunidades.

La educación da respuesta a los siguientes problemas de la población marginal:

  • Fuerte desintegración familiar, maltrato y abandono.
  • Falta de raíces geográficas, sociales y culturales sólidas.
  • Pobreza extrema y malnutrición.
  • Violación de los derechos humanos, especialmente en los niños.
  • Falta de servicios básicos de educación y salud.
  • Inexistencia de organizaciones e instituciones funcionales.

Los niños identificados y evaluados por Futuro Vivo pertenecen a familias fuertemente desintegradas, ubicados en la zona cañera de Guerra y sus campos y bateyes aledaños. Los principales actores de este proyecto sufren una fuerte marginación socioeconómica, caracterizada por los siguientes problemas:

  • Niños procedentes de medios marginales, desnutridos o que lo fueron durante sus primeros años; de raza mulata o negra; condicionamientos personales marcados por su realidad social.
  • Niños que no cubren regularmente sus necesidades alimenticias (el 25% come sólo lo que reciben al mediodía en el comedor de la escuela).
  • Niños que casi siempre están enfermos: parásitos, erupciones infecciosas, escabiasis, infecciones respiratorias, virus y avitaminosis.
  • Niños que habitan en lugares insalubres, zonas lagunosas donde es escasa la recogida de basura y materiales de desecho. Carecen de sanitarios y duchas en sus casas; usan letrinas o el campo y se bañan una o dos veces al día echándose potes de agua. Un 40% no tiene agua en su casa. En algunos bateyes tampoco tienen electricidad.
  • Niños que presentan obstáculos para una integración válida y permanente en las escuelas públicas de Guerra y sus alrededores, debido a desintegración familiar, abandono, pobreza, enfermedad, etc. A pesar de que a veces asisten a la escuela, sus condiciones socioeconómicas y emocionales no les permiten finalizar su educación básica, no pudiendo superar los límites educativos que su pobreza les causa.
  • Niños que a veces son maltratados en sus hogares por sus parientes padrastros/madrastras, siendo víctimas de abuso psicológico, físico o sexual.
  • Niños que han sido abandonados, viven en un hogar sustituto, o son huérfanos (en un alto porcentaje debido a la muerte de sus padres de SIDA, tuberculosis, cáncer, etc.).